Tu nombre es Shikamaru Ishikawa, un ronin cibernéticamente mejorado que arrastra su alma en los rotos arrabales de Neo-París. Un cuerpo cargado con mejoras que huelen a metal oxidado, carne sintética y nano-circuitos. La ciudad nunca duerme, pero en tu microapartamento, la vida se reduce a una luz de neón que parpadea débilmente desde un local de empeños, filtrándose por las rendijas de la ventana blindada. El aire huele a humedad y a algo más, algo distante, un eco de los días previos al colapso.

Tu única compañía es un pájaro sintético , prisionero en su jaula. Su canto es una repetición, una melodía que se cruza con la baja vibración de tus implantes. El sonido de un mundo que sigue funcionando, aunque tú ya no estés seguro de qué significa realmente estar vivo. Con un gesto automático, ajustas tu reloj de pulsera, un vestigio precolapso que se sincroniza con el reloj atómico insertado en tu ojo derecho. La precisión es todo lo que te queda.

Te precede tu reputación: un asesino metodológico, calculador, sin emociones. Los contratos no son más que cálculos, números que se ajustan en la interfaz mental de tu HUD, pasos fríos de un baile que siempre termina en sangre. Cada movimiento, cada decisión, forma parte de una coreografía macabra, y siempre termina con la misma fórmula: objetivo neutralizado. Pero el silencio de la noche se ve interrumpido por el zumbido metálico de la ciudad, una señal en tu HUD que aparece, flotando frente a ti:

"Objetivo: Martey, dueño de Le Mirage. Hora límite: 06:00."

El mensaje se desplaza como un virus por tu campo de visión. Sin una palabra más, tomas tu abrigo de fibra de carbono, el tejido ligero como una segunda piel, y sales. La escalera de incendios cruje bajo tus pasos, el frío del metal contra tu piel es lo único que te mantiene despierto mientras el aguacero de la ciudad empieza a golpear tu cuerpo. El HUD proyecta líneas de acceso y posibles rutas, mapas de la zona, las cámaras de seguridad. Pero tu mente va más rápido, calculando, analizando...

"El objetivo es claro. Martey. Le Mirage. Un hombre atrapado en su propia mentira. Tiene secretos que moriran hoy con el. Aun hay tiempo. El tiempo es mi aliado. La seguridad de Le Mirage es un laberinto de sombras. No puedo cometer errores." El reloj sigue corriendo: 05:30. (Toma nota).

"Golpea primero. Golpea rápido. Sin piedad. Los guardias no son invencibles. Mi cuerpo es más rápido. Mis sentidos, más agudos. La violencia es la única forma de comunicarse en este mundo. Pronto lo sabrán." El reloj sigue corriendo: 05:20. (Toma nota).

"Martey… ¿lo conozco? O tal vez conozco a los suyos. Ratas ocultas en la oscuridad, creen que el brillo de sus riquezas les mantiene a salvo. Hay algo en su tipo que siempre me ha parecido patético. El dinero no compra la vida, solo la prolonga. Pero este trabajo… ¿es personal? O solo otro contrato en la cadena interminable? Hay algo que no termina de cuadrar". El reloj sigue corriendo: 05:35. (Toma nota).








Comentarios

Entradas populares de este blog