El terminal más cercano está en un kiosco de apuestas dentro del Le Mirage , rodeado de apostadores borrachos y camareras de piel cromada que reparten tragos sintéticos. Un entorno perfecto para pasar desapercibido. Te conectas con un implante táctil en la muñeca. El código ya está preparado, un virus de acceso que explotará una vulnerabilidad en la red del club. Te quedan 30 segundos antes de que los firewalls reaccionen. Tiempo estimado: 5 minutos. (S úmalos a los que ya tuvieses). El virus se desliza como una sombra. Primero, las puertas. Se desbloquean con un leve susurro. Luego, las alarmas. Silencio absoluto. Por último, los guardias. Reciben órdenes falsas en sus HUDs: “Alerta en todo el nivel 96. Movilícense.” El caos comienza. Algunos clientes notan las puertas abriéndose y aprovechan la confusión para colarse en las áreas VIP. Un par de guardias corren en dirección equivocada. Tú te levantas del terminal sin mirar atrás....
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